El gobierno de Kast retira el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet para secretaría general de la ONU
El nuevo gobierno del ultraderechista José Antonio Kast retiró el martes el apoyo de Chile a la candidatura de la expresidenta socialista Michelle Bachelet para la secretaría general de la ONU.
La exmandataria chilena había sido postulada por el gobierno del izquierdista Gabriel Boric (2022-2026), en conjunto con México y Brasil.
Pese a no contar con el apoyo de Chile, todavía puede seguir con su candidatura, gracias al respaldo de las dos potencias latinoamericanas.
Bachelet, de 74 años y pediatra de profesión, es la única mujer en llegar a la presidencia en Chile (2006-2010 y 2014-2018), con el Partido Socialista.
"La dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación", dijo la Cancillería chilena en un comunicado.
Bachelet es una de las candidatas para reemplazar al portugués Antonio Guterres, quien concluye su segundo periodo al frente de la ONU el 31 de diciembre de 2026.
La política chilena ya tuvo altos cargos en el organismo internacional. Fue directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y luego alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018-2022).
- "Es un bochorno" -
La derecha chilena cuestionó desde un principio la candidatura de Bachelet, que el gobierno de Boric oficializó en febrero pasado.
"No fue una candidatura de Estado", pues no fue consensuada con la entonces oposición de derecha, dijo a la prensa este martes Stephan Schubert, diputado del oficialista Partido Republicado.
Sin embargo, el gobierno anunció que si Bachelet sigue con su candidatura, no apoyarán a ninguno de sus rivales.
El diputado socialista Raúl Soto, correligionario de la exmandataria, dijo por su lado que la decisión de Kast "es un bochorno internacional sin precedentes".
Bachelet no se ha pronunciado todavía tras el anuncio del gobierno chileno.
Competirán también por el máximo cargo de las Naciones Unidas la costarricense Rebeca Grynspan, que trabajó como secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, y el argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, impulsado por el gobierno de Javier Milei.
En 80 años ninguna mujer ocupó la presidencia del organismo mundial y apenas se registra un representante de América Latina: el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar entre 1982 y 1991.
Según una práctica no reglamentada y que no siempre se cumple, la secretaría general se va turnando entre regiones. Esta vez, le tocaría a América Latina.
B.Scott--TNT