Irán afirma controlar el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de hidrocarburos
Irán afirma controlar el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito global de hidrocarburos, e Israel ha intensificado sus ataques sobre Teherán y Líbano en el quinto día de una guerra que ha sumido Oriente Medio en la incertidumbre.
Entre tanto los países intentan a duras penas evacuar a los turistas y expatriados varados en el Golfo.
Los incesantes ataques de Irán a las monarquías petroleras y la situación en el estrecho de Ormuz, por el que transita el 20 % del petróleo y el gas natural licuado mundial, ha disparado el precio de los hidrocarburos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que la Armada podría escoltar a los petroleros a través de esta crucial ruta marítima del Golfo.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen iraní, advirtieron este miércoles que "actualmente el estrecho de Ormuz se halla bajo control total de la marina de la república islámica".
Días atrás avisaron a los barcos que no entren en esta vía, lo que llevó a las principales empresas navieras a suspender el tránsito.
El general Ebrahim Jabbari prometió "quemar cualquier barco" que intente cruzarlo.
Por quinto día, los bombardeos prosiguieron contra Teherán y otras partes de Irán, que responde con ataques a bases y misiones diplomáticas de Estados Unidos e intereses económicos en la región.
Trump afirmó que han "derrotado" a la Armada iraní y su Fuerza Aérea. El ejército estadounidense declaró haber alcanzado casi 2.000 objetivos desde el sábado.
La ofensiva acabó con numerosos dirigentes iraníes, entre ellos el guía supremo Alí Jamenei, cuyo funeral anunciado inicialmente para este miércoles se aplazó de forma indefinida.
Sin embargo, un asesor del difunto líder descartó el miércoles negociar y aseguró que Irán está preparado para "continuar la guerra".
La región, otrora considerada un remanso de seguridad, vive bajo la angustia de la caída de drones y misiles iraníes. Kuwait anunció la muerte de una niña de 11 años tras ser alcanzada por la metralla.
- "Dormimos en el suelo" -
En Teherán, los habitantes viven enclaustrados en sus casas o han huido de la ciudad de 10 millones de personas.
Fuertes explosiones sacuden regularmente la capital iraní, provocando densas nubes de humo gris que se elevan en el cielo, constataron periodistas de la AFP.
"Dormimos en el suelo, con la cabeza protegida (...) a igual distancia de las ventanas del dormitorio y del salón, para estar a salvo si las ondas de choque rompen los cristales", cuenta Amir, de 50 años.
La agencia oficial iraní Irna afirma que 1.045 personas, entre civiles y militares, murieron en la ofensiva desde el sábado, un balance que la AFP no pudo confirmar de forma independiente.
Las autoridades buscan a un sucesor de Jamenei pero Israel avisó que quienquiera que sea se convertirá en "un blanco". El ministro de Defensa, Israel Katz, prometió matarlo "sin importar su nombre o dónde se esconda".
Israel también prosigue su ofensiva en Líbano, país que se vio arrastrado a la guerra desde que el movimiento proiraní Hezbolá atacó territorio israelí.
Un ataque aéreo impactó el miércoles en un hotel en Hazmieh, una zona predominantemente cristiana en los suburbios de Beirut, cerca del palacio presidencial y varias embajadas. El ejército también apuntó al bastión de Hezbolá en el sur de Beirut.
Estados Unidos pidió a todos los estadounidenses abandonar la región si pueden encontrar vuelos comerciales, lo que se ha convertido casi en misión imposible habida cuenta de las cancelaciones masivas.
Aunque llamó a los iraníes a sublevarse, Trump asegura que no persigue un cambio de régimen con la operación conjunta con Israel, ocurrida semanas después de que las fuerzas de seguridad iraníes mataran a miles de personas en la represión de protestas antigubernamentales.
El Pentágono identificó a cuatro de los seis soldados estadounidenses muertos en la guerra hasta ahora. Dijo que fueron alcanzados por un ataque con drones en Kuwait.
- "No a la guerra" -
La guerra ha acentuado la tensión diplomática entre España y Estados Unidos.
Trump amenazó con cortar el comercio con España por negarse a permitir el uso de sus bases para atacar a Irán.
El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, resumió en cuatro palabras su posición: "no a la guerra". "No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", declaró.
La Unión Europea apoyó a España, diciendo que está "preparada" para defender sus intereses y los de sus países miembros.
Mientras siguen las operaciones, los mercados intentan digerir la situación.
El petróleo seguía al alza este miércoles, lo que hizo que las bolsas asiáticas se desplomaran con hasta -12% en en Seúl. Las europeas por el contrario se estabilizaron tras dos sesiones de caídas pronunciadas.
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A.Robinson--TNT