La justicia dirime si las 44 muertes por la implosión de un submarino argentino eran "evitables"
La justicia argentina dirime desde este martes si la implosión de un submarino de la armada que causó la muerte de sus 44 tripulantes en 2017 fue una tragedia previsible y evitable, como sostuvieron la fiscalía y la querella en el inicio del juicio oral en Río Gallegos, 2.500 km al sur de Buenos Aires.
Los restos del submarino ARA San Juan fueron localizados un año después de su desaparición. Todavía permanecen a más de 900 metros de profundidad y a 500 kilómetros de la costa de la provincia de Santa Cruz, en cuya capital se lleva a cabo el juicio.
La hipótesis expuesta en el tribunal ante los cuatro exoficiales de la Armada acusados es que "no se debió a un hecho fortuito sino que fue un desenlace previsible por el estado de la unidad que hizo posible el naufragio", según la fiscalía.
Los informes indicaron que estaba excedido el plazo de reparación recomendado en 26 meses y que el deterioro significó "un aumento del riesgo en desmedro de la integridad física de sus tripulantes".
"Vamos a probar que fueron muertes evitables, los mandaron al muere", dijo al ingresar a la audiencia la abogada Valeria Carreras, representante de 34 familiares.
El submarino zarpó en patrullaje siete días antes de su desaparición desde el austral puerto de Ushuaia y regresaba a la base en Mar del Plata (sur de Buenos Aires). El 15 de noviembre de 2017 reportó un desperfecto eléctrico y un principio de incendio. Fue su último mensaje.
Su búsqueda aunó esfuerzos de decenas de países y mantuvo en vilo a la sociedad y al gobierno del expresidente de derecha Mauricio Macri (2015-2019).
En el ingreso al tribunal una bandera argentina colocada de manera anónima muestra los rostros de las 44 víctimas con la leyenda "honor y gloria a nuestros héroes en patrulla eterna", única alusión al caso en una ciudad desolada e indiferente al proceso que alberga.
- "Los nadies" -
Ninguno de los familiares de las víctimas, 43 hombres y una mujer, acudió a la apertura del juicio que fue transmitida por Youtube.
"No pueden ni pagar las fotocopias, menos un avión y hospedaje. Lo más importante es haber llegado a juicio", explicó a la AFP la abogada Carreras.
"Son personas sin poder, dinero ni apellido, se han sentido los nadies en estos ocho años, por eso hay mucha expectativa. Es importante la visibilidad para que el olvido y el tiempo no sean cómplices de la impunidad", agregó.
Las penas posibles -de uno a 5 años de prisión- contrastan con la dimensión de los hechos.
Los cargos son incumplimiento y omisión de deberes y estrago culposo agravado.
Los acusados, que llegan a juicio en libertad, son el extitular del Comando de Adiestramiento Luis López Mazzeo, el excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide, el exjefe del Estado Mayor del Comando Submarinos Héctor Alonso y el exjefe de Operaciones Hugo Correa.
En 2021 un Consejo de Guerra destituyó a Villamide por negligencia y castigó con arresto de hasta 45 días a otros oficiales.
- "Invisibilizar" -
La justicia desoyó un pedido del abogado Luis Tagliapietra, padre de Alejandro -muerto en el ARA a los 27 años-, para que el juicio se realice en Mar del Plata, a 400 km de la capital argentina, donde residían los tripulantes y tres de los cuatro acusados.
Allí los familiares realizaron protestas frente a los edificios de la Armada durante el tiempo que duró la búsqueda y también luego del hallazgo, una exposición que incomodó a la fuerza.
Los familiares denunciaron que fueron víctimas de espionaje, una causa en la que Macri fue procesado y que la Corte Suprema cerró en 2025.
"Llevando el debate a Río Gallegos, a tanta distancia de Buenos Aires, buscan invisibilizar la tragedia", dijo a la AFP el abogado que representa a una veintena de familiares y que siguió la audiencia por videoconferencia.
"Este es el primer proceso, todavía no se terminó la investigación respecto a los demás responsables de la línea de mando que llega hasta Macri", agregó el abogado.
Carreras confió en que los más de 90 testigos aporten pruebas.
En la instrucción "a muchos les falló la memoria, ahora eso puede cambiar", opinó.
- El juicio -
Las audiencias se desarrollarán durante cuatro días consecutivos, con pausas de una semana.
La hipótesis es que el submarino tuvo un fallo de válvula que permitió el ingreso de agua al compartimiento de baterías, desató un incendio y luego una explosión. Pero para corroborarla deberían reflotarse los restos, un operativo millonario.
"Es muy difícil condenar a alguien por un delito cuando no se sabe realmente lo que ocurrió. El juicio puede terminar en absolución", dijo Tagliapietra.
T.Ward--TNT