Milán, ¿una ciudad todavía más exclusiva después de los Juegos?
Los Juegos Olímpicos de Invierno clausurados el domingo deberían servir para acelerar la transformación de Milán en una metrópolis atractiva con gran proyección internacional, con sus rascacielos y sus restaurantes, pero tan cara en ocasiones que deja de lado a parte de su población.
El estadio de hockey sobre hielo en Santa Giulia es todo un símbolo: construido en un terreno de la periferia, cerca de un bosque conocido por el tráfico de crack, se transformará después de los Juegos en una sala de espectáculos, con la que se busca dinamizar esa parte del sudeste de la ciudad.
Milán acogió una parte de las pruebas sobre hielo de los Juegos, aunque el espíritu olímpico no terminó de invadir esta gran ciudad, donde una expresión local dice que "hay más weeks que semanas en el año", en alusión a las "fashion weeks" (semanas de desfiles de moda) y salones dedicados al diseño.
En un país donde la economía está estancada, el brillo olímpico de Milán destaca especialmente, aunque muchos italianos se quejan de haber sido excluidos de la fiesta por los precios elevados de las entradas.
- "Una Disneylandia para turistas" -
Los salarios en Milán han aumentado poco en los últimos años (+10% entre 2015 y 2023), según el Observatorio para un Alojamiento Abordable, mientras que los alquileres se han disparado (+45% en el mismo periodo, según esa fuente), antes de estabilizarse en los últimos meses.
Las familias de clase media se han visto desplazadas en gran número del centro de la ciudad y el día a día de los estudiantes se ha complicado.
"Incluso en la periferia se hace difícil encontrar algo, algunos van hasta Brianza", a 40 kilómetros de Milán, explica Giorgio Saccone, un pastelero de 31 años.
Miles de personas se manifestaron cuando empezaron los Juegos de Milán-Cortina contra este evento, al que acusaron de contaminante y de fomentar las desigualdades.
"¿Qué nos quedará?", se preguntaba Giovanni Gaiani, de 69 años, en el cortejo, que salió desde una plaza cercana a la Villa Olímpica.
Milán se ha transformado en "una Disneylandia agradable para los turistas", olvidándose de sus propios habitantes, denunciaba entonces uno de los organizadores de la manifestación, Alberto di Monte.
- Emblema del lujo -
La capital económica de Italia, lugar tradicional de acogida de numerosos nacionales en busca de mejores oportunidades laborales, ha sido señalada a menudo como una ciudad gris, en comparación con otros lugares del país con un patrimonio más fotogénico.
En el aspecto financiero se ha transformado en un imán para los capitales y ha visto duplicarse el número de turistas en diez años (hasta 9,7 millones en 2025, según la alcaldía).
Para la reputación de la ciudad marcó un antes y un después la Exposición universal de 2015, atrayendo a expatriados que "quieren una vida dinámica, cerca de la moda y del diseño", comentó a la AFP Diletta Giorgolo Spinola, de la agencia Sotheby's, que subraya que las ventajas fiscales suponen un motor en sectores como la tecnología y la banca.
En el centro de Milán, la calle Montenapoleone, que en 2024 fue designada como la más cara del mundo por los alquileres de los comercios según la agencia Cushman & Wakefield, acaba de abrir una inmensa tienda de Fendi.
Las aperturas de restaurantes exclusivos se multiplican también en el centro, donde el célebre cocinero e influencer turco Salt Bae, con sus filetes a 300 dólares, ha abierto un establecimiento.
De manera paralela, Milán ha vivido una promoción inmobiliaria que se ha acelerado por los Juegos Olímpicos.
En el sur de la ciudad, la Villa Olímpica, situada frente a la Fundación Prada, será transformada en alojamientos para estudiantes, con habitantes a más de 800 euros (940 dólares) mensuales.
El impacto económico inmediato de estos Juegos se estima en varios centenares de millones de euros, según un informe del lobby empresarial Assolombarda.
Pero "el auténtico reto de los Juegos es su legado", en un momento en el que Milán pugna por ganar atractividad ante Múnich o París, precisó la directora de estudios de Assolombarda, Valeria Negri, la pasada semana.
F.Lim--TNT