La izquierda socialdemócrata lidera las elecciones en Suecia y la extrema derecha retrocede
La oposición de centroizquierda en Suecia, liderada por los socialdemócratas de Magdalena Andersson, se perfila como ganadora de las elecciones generales del domingo, según sondeos a boca de urna que señalan que la extrema derecha pierde terreno luego de una ajustada votación.
La alianza de cuatro partidos de la oposición de izquierda obtuvo el 51,3% de los votos, en una encuesta publicada por la cadena pública SVT, en comparación con el 46,8% de la derecha, mientras que otro sondeo publicado por TV4 otorgó a la izquierda el 51,3% y a la derecha el 47%.
La sorpresa de la velada es que los Demócratas de Suecia (SD), de extrema derecha, retrocederían por primera vez desde su entrada en el Parlamento en 2010 y dejarían de ser el segundo partido de Suecia.
"Por supuesto, es un poco decepcionante dejar de ser el segundo partido más grande en estas encuestas. Pero aún no se ha terminado, todavía puede cambiar. En las últimas elecciones, cambió tarde en la noche", dijo ante la AFP la diputada de SD Julia Kronlid.
Estas estimaciones, todavía preliminares, fueron recibidas con gritos de alegría en la noche electoral de la candidata socialdemócrata Magdalena Andersson.
- El regreso de "Magda" -
Durante meses las encuestas daban una cómoda ventaja a los cuatro partidos de la oposición de izquierdas, encabezados por Andersson, líder de los socialdemócratas de centroizquierda.
Pero en los últimos días de la campaña la brecha se redujo hasta quedar en un empate técnico.
"Magda", como la apodan en Suecia, sueña a sus 59 años con volver a encabezar el gobierno desde que fue expulsada del poder en 2022.
Ulf Kristersson, el actual primer ministro de derecha, empezaba a creer en un nuevo mandato.
El objetivo para el dirigente de 62 años es ganar cuatro años más para "hacer a Suecia grande otra vez", declaró a la AFP en un guiño al célebre lema del presidente estadounidense Donald Trump.
Los socialdemócratas, partido que gobernó el país nórdico durante buena parte del siglo XX y sigue siendo el principal de Suecia, se han comprometido a fortalecer el Estado de bienestar y ayudar a los hogares con dificultades a hacer frente al aumento del costo de vida.
La jornada tuvo su nota musical cuando uno de los miembros del legendario grupo sueco ABBA, Benny Andersson, frente al piano en la sede del Partido Socialdemócrata, dedicó a "Magda" una versión del gran éxito de la banda "Mamma Mia" cambiando la letra por "Mag-da-le-na", que entonó una multitud de seguidores.
- "Hacer a Suecia grande otra vez" -
Uno de los principales argumentos de la oposición contra su candidatura del primer ministro saliente Kristersson es que prometiera el ingreso de la extrema derecha en el gobierno.
Kristersson se comprometió a incorporar a los Demócratas de Suecia a su gobierno en caso de victoria en las elecciones legislativas.
También prometió centrarse en mejorar la vida de los suecos ahora que la ofensiva de su gobierno contra el crimen organizado y la inmigración empezaron a mostrar resultados, entre ellos, según afirmó, haber logrado que las solicitudes de asilo estén en un mínimo histórico.
"Ahora le corresponde al pueblo sueco decidir qué rumbo debe tomar nuestro país", dijo Andersson a los periodistas después de votar en su municipio de origen, Nacka.
En las dos últimas décadas, el líder de la extrema derecha, Jimmie Akesson, llevó al partido de origen neonazi a convertirse en una fuerza política legitimada y el sábado daba por "ganada" esta batalla electoral en un mitin final de campaña en la capital.
"Suecia se está volviendo más segura, mejor y más sueca", afirmó, rodeado de pancartas con los colores azules y amarillos de su bandera que decían: "Make Sweden Sweden Again".
En un mensaje en Instagram, la activista climática sueca Greta Thunberg instó a los votantes a impedir la alianza de gobierno de derechas con la ultraderecha: "Ningún fascista en nuestro gobierno. ¡Justicia climática ya!", escribió.
El votante Tommy Strand, de 58 años, declaró a la AFP en el centro de Estocolmo que había optado por el Partido Verde: "Lo más importante es el clima. Creo que incluso podemos recortar un poco nuestro Estado de bienestar para asegurar el futuro".
Unas ocho millones de personas tienen derecho a voto en estas elecciones, en un país de 10,6 millones de habitantes donde la participación electoral supera habitualmente el 80%.
W.Baxter--TNT