En Argelia, la ciudad de san Agustín se prepara para la visita de León XIV
Annaba, en el este de Argelia, está de fiesta. La ciudad de san Agustín se prepara para recibir al papa León XIV, en la primera visita de un sumo pontífice al país, y para la pequeña comunidad cristiana es la oportunidad de "una señal fuerte de reconocimiento".
En la basílica que lleva el nombre del santo, el rector, el padre Fred Wekesa, supervisa los preparativos.
Obreros municipales, ayudados por miembros de la orden de san Agustín, repintan las paredes y pulen las estatuas.
León XIV, elegido en mayo de 2025, es esperado en Argelia del 13 al 15 de abril.
En su primer discurso como papa, desde el balcón de la basílica de San Pedro en Roma, se reivindicó con fuerza como discípulo de san Agustín, y afirmó ser uno de sus "hijos".
El santo, uno de los principales pensadores del cristianismo, nació en el año 354 en la antigua ciudad de Tagaste, actual Souk Ahras, a unos 100 km al sur de Annaba.
En 395 se convirtió en obispo de Hipona, la actual Annaba, donde escribió sus Confesiones y donde murió en 430.
El paso de León XIV por Annaba, el 14 de abril, "es para nosotros una gran alegría", dice el padre Wekesa a la AFP.
"Es el primer papa que ha pensado en nosotros y ha venido a visitarnos. Por lo tanto, es un momento profundamente significativo", añade.
"Somos lo que yo llamo un 'pequeño rebaño', una minoría. Pero eso no significa que estemos olvidados. Al contrario (...), la presencia del papa nos sostiene como minoría. Lleva un mensaje de aliento y solidaridad".
- "Un gran honor" -
Annaba, a 550 km al este de Argel, se ha transformado para recibir al papa.
En la carretera que lleva a la basílica, encaramada en una colina que domina el yacimiento arqueológico donde se encuentran los restos de la antigua basílica donde san Agustín comenzó a difundir su pensamiento, se realizan trabajos de asfaltado, pintura y limpieza de calles y jardines.
Aun así, el lugar no deja de recibir visitantes argelinos, que ven en san Agustín a un hijo del país.
Imad, un empleado de 54 años, afirma que la visita del papa es "un gran honor para nosotros, los argelinos de Annaba, porque representa un símbolo importante de paz, no solo para una comunidad, sino para todos los cristianos y musulmanes".
Las autoridades argelinas atribuyen una importancia particular a esta visita, cuyos preparativos son supervisados personalmente por el presidente, Abdelmadjid Tebboune.
El padre Wekesa se declaró conmovido por "el impulso espontáneo de los argelinos", que invitaron al papa en cuanto éste expresó su deseo de visitar Argelia.
El rector está seguro de que la visita "también cambiará la imagen que se tiene de Argelia" en el extranjero y mostrará "el verdadero rostro" del país.
"Muy a menudo, algunos solo ven este país a través de los 'años negros'", lamenta. "Con la llegada del Santo Padre (...), el mundo entero verá la hospitalidad y la generosidad del pueblo argelino" y "que somos capaces de vivir juntos en paz", prosigue.
- Encuentro entre cristianos y musulmanes -
El padre Wekesa aludía a la sangrienta guerra civil que asoló el país entre 1992 y 2002 y que enfrentó a grupos islamistas con las fuerzas de seguridad, con un saldo de 200.000 muertos.
Entre 1994 y 1996, 19 religiosos cristianos fueron asesinados, entre ellos el obispo de Orán, Pierre Claverie, y los siete monjes de Tibhirine, beatificados por la Iglesia en 2018.
La pequeña comunidad cristiana de Annaba está compuesta en su mayoría por estudiantes becados originarios del África subsahariana, trabajadores extranjeros, pero también algunos argelinos convertidos al cristianismo, según el padre Wekesa.
Entre los "afortunados" que estarán presentes durante la visita del papa figuran unas pocas estudiantes de la universidad de Batna, a 270 km al sur de Annaba, que han venido a participar en los preparativos.
Para Patricia Kouago, de 22 años, la llegada del pontífice es una ocasión "para que cristianos y musulmanes se encuentren".
"Es también una solidaridad que estamos creando. Su llegada podría consolidar las cosas entre nosotros", afirma.
P.Murphy--TNT